Preguntas


Bishop-WEB

Phillip A Bishop, Kinesiologia
Universidad de Alabama
tr. Susie Chen

Como profesores universitarios, nuestras vidas se llenan con preguntas de nuestros estudiantes además de los nuestros mismos. Escribimos preguntas para los examenes y buscamos preguntas para investigar. De veras, para muchos de nosotros, la mejor oportunidad de ser como Cristo es en el área de hacer preguntas.

El Señor Jesucristo hizo muchas preguntas:

1. Para identificarse con sus oyentes – “¿Cuál de esos tres te parece que fue el prójimo del hombre asaltado por los bandidos?” Lucas 10:36

2. Para investigar – “¿Por qué me llamas bueno?” le contestó Jesús. “Bueno solamente hay uno: Dios.” Lucas 18:19

3. Para esclarecer – “¿Quién envió a Juan a bautizar, Dios o los hombres?”

4. Para inquietar — “¿Cuál de los dos hizo lo que su padre quería? “El primero,” contestaron ellos. Y Jesús les dijo: “Les aseguro que los que cobran impuestos para Roma, y las prostitutas, entrarán antes que ustedes en el reino de Dios.”

Podemos hacer lo mismo, pero requiere de práctica. Podemos practicar el arte de hacer preguntas como Cristo los hizo, si intentamos hacerlo y le pedimos a Dios que él nos enseñe. Cristo mismo dijo, (San Juan 12:49) “Porque yo no hablo por mi cuenta; el Padre, que me ha enviado, me ha ordenado lo que debo decir y enseñar.” Personalmente, yo practico cuando se presentan oportunidades. He procurado ayudar a mis propios niños aprender a como hacer buenas preguntas haciendo preguntas a las guías de turismo y de los museos.

Como profesores somos listos para hablar en contraste con la advertencia de la escritura, (Santiago 1:19) “Recuerden esto, queridos hermanos: todos ustedes deben estar listos para escuchar; en cambio deben ser lentos para hablar y para enojarse.” La mayor parte de la gente que encontramos en la universidad hablarán si nosotros mismos no hablamos demasiado. Haciendo buenas preguntas, les invitamos a ellos a hablar a si mismos que entren a una relación, primero con nosotros, después con Cristo.

Cuando me encuentro con Carlos, un estudiante en mi recinto universitaro que busca la verdad, generalmente le hago preguntas. ¿Cuáles son sus objeciones a la existencia de Dios? ¿Qué tipo de pruebas Dios pudiera darle para que sea convincente? Si usted creyera en Dios, ¿cómo cambiará el resto de su vida?

Con un poco de práctica y pensamiento, podemos aprender a hacer preguntas que ayudaran que nuestros colegas más hostiles reconozcan que sus tipicas posiciones filosóficas de relativismo e universalismo se contradicen. Randy Newman de
Cruzada Estudiantil escribió un tomo excelente, Questioning Evangelism (El Evangelismo que Hace Preguntas) El dice que más allá del declarar el evangelio y defenderlo, nosotros necesitamos saber como dialogarlo: “ésta habilidad de dar y recibir – de hacer preguntas y darles botes a las ideas de uno al otro – puede ser lo que necesite nuestro público posmoderno.”

Como profesores universitarios hemos desarrolladas muchas habilidades que nos son útiles como académicos. Aquí hay un reto para que nosotros desarrollemos una habilidad – una herramienta de trabajo – que ya poseemos. Yo intento practicar hacer preguntas que son como las de Cristo en cada oportunidad que se me presenta. La práctica trae perfección, y la práctica trae lo que es permanente, y la práctica de los hábitos apropiados pueden hacernos más como Cristo. ¿No vale la pena el esfuerzo?

(San Mateo 11:15) “Los que tienen oídos, oigan.”